En 2026, el mercado de smartphones en México empezó a tambalearse. Aunque en 2025 se vendieron 35 millones de equipos —un crecimiento del 7%—, el arranque de este año trajo un freno inesperado: las ventas cayeron 9% en los primeros meses.
El problema no es falta de interés, sino el encarecimiento de los celulares económicos, que históricamente han sido el motor del mercado. Los equipos de gama de entrada, que representan cerca del 64% de las ventas, han subido de precio y ya no son tan accesibles como antes.
Detrás del golpe está el aumento en el costo de componentes clave, especialmente la memoria. La alta demanda global impulsada por la inteligencia artificial ha provocado escasez y encarecimiento, elevando los costos de producción y, en consecuencia, los precios al consumidor.
Además, los usuarios ahora exigen más potencia: configuraciones como 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento se han vuelto las más populares, dejando atrás opciones más baratas. Esto también presiona los precios al alza.
Ante este panorama, marcas como Xiaomi, Motorola y otras han reducido modelos, ajustado especificaciones o priorizado equipos más rentables. Mientras tanto, los consumidores reaccionan: cambian menos de celular, optan por reparar sus dispositivos o recurren al mercado reacondicionado y gris.
El resultado es claro: los celulares “baratos” dejaron de ser una ganga, y eso está frenando en seco el ritmo de ventas en México.R/90
