Si este 16 de septiembre te toca trabajar y tendrás que cambiar el festejo patrio por la chamba, hay una buena noticia: tu esfuerzo debe ser recompensado económicamente.
De acuerdo con la Ley Federal del Trabajo, el 16 de septiembre es un día de descanso obligatorio. Sin embargo, si el trabajador y el patrón acuerdan laborar esa fecha, corresponde recibir el salario del día de descanso más un salario doble por el servicio prestado, es decir, un pago triple en total.
La Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet) recuerda a los trabajadores que deben recibir esta prestación y recomienda revisar el recibo de nómina para comprobar que el pago sea correcto.
Así que, si te tocó trabajar mientras los demás dan el Grito, por lo menos que el sacrificio patriótico se refleje en tu bolsillo.R/90
