México alberga algunos de los cenotes más impresionantes del planeta, especialmente en la Península de Yucatán, donde existen más de 6 mil de estas formaciones naturales.
Los cenotes se originaron hace miles de años por el colapso de roca caliza, dejando al descubierto aguas cristalinas conectadas por una extensa red de ríos subterráneos.
Para la antigua civilización maya, los cenotes eran considerados lugares sagrados y una importante fuente de agua dulce.
Hoy atraen a miles de visitantes por su belleza, biodiversidad y la posibilidad de practicar natación, buceo y esnórquel en un entorno natural único que distingue a México a nivel mundial.R/90
