Los principales bancos de México mantienen fundamentos sólidos para enfrentar los próximos años, a pesar del bajo crecimiento económico, la incertidumbre comercial y los retos estructurales que enfrenta el país, de acuerdo con un análisis de S&P National Ratings.
El organismo de referencia, señala que el sistema financiero mexicano mantiene niveles elevados de capitalización y liquidez, además de prácticas de crédito que históricamente han sido conservadoras.
Al mes de febrero de 2026, los activos improductivos representaban alrededor de 2.45% de la cartera total y estaban cubiertos por reservas para pérdidas crediticias.
Para 2026, el crecimiento económico se perfila moderado, mientras que el crédito bancario podría avanzar entre 6% y 8%, impulsado principalmente por el consumo.
Entre los principales riesgos están la incertidumbre en la relación comercial con Estados Unidos, la revisión del T-MEC, la menor inversión y problemas estructurales como la informalidad y la inseguridad.
Aunque S&P revisó a negativa la perspectiva de México y, con ello, la de varias instituciones financieras, la calificadora mantuvo las calificaciones de los principales bancos. Esto refleja que, pese a un entorno complicado, la banca mexicana llega a este periodo con una posición financiera que le permite enfrentar mejor posibles choques económicos. R/90
