El crecimiento del crédito en tiendas departamentales y bancos vinculados al comercio comienza a enfrentar un desafío: una mayor morosidad entre consumidores con menos margen para cumplir sus pagos.
Liverpool reportó un Índice de Cartera Vencida de 4.7% al cierre del segundo trimestre, 72 puntos base por encima del mismo periodo de 2025 y superior al 3.7% registrado al finalizar el año pasado. Aunque el indicador todavía está por debajo del 6.7% observado en 2020, la tendencia refleja un deterioro en la calidad de la cartera.
La presión también alcanza a otros jugadores. BanCoppel elevó su índice de morosidad de 4.4% en 2025 a 6.7% en junio, mientras que Banco Azteca pasó de 3.9% a 5.35% en el mismo periodo. Los mayores atrasos se concentran en productos como préstamos personales y financiamiento para bienes de consumo.
Para Carlos Hermosillo, analista bursátil independiente, niveles cercanos a 5% pueden ser habituales en segmentos de crédito de mayor riesgo, aunque el foco debe estar en las reservas y los castigos que realizan las instituciones para contener el deterioro.
Pese al aumento de la morosidad, el crédito continúa siendo un motor relevante para el sector. Liverpool incrementó 9.9% los ingresos de su división financiera y elevó 9.5% su cartera bruta, mientras que su base de tarjetahabientes alcanzó 8.8 millones.
El reto, ahora, será sostener ese crecimiento sin aumentar demasiado la exposición al riesgo. Las empresas tendrán que ser más selectivas al otorgar financiamiento, moderar promociones y ofrecer alternativas de regularización a clientes con dificultades de pago.
El equilibrio será determinante: mientras el crédito sigue impulsando las ventas y profundizando la relación con los consumidores, una cartera cada vez más deteriorada podría terminar presionando los resultados financieros.R/90

