Hay un detalle importante: no existe una persona identificada como “el creador” de las empanadas de queso, chicharrón o picadillo. Esas son variantes que fueron surgiendo según los ingredientes y costumbres de cada región.
¿De dónde vienen las empanadas?
La historia de la empanada es mucho más antigua que México. La idea de envolver carne, verduras u otros alimentos en una masa para transportarlos y conservarlos se desarrolló en distintas culturas.
En la península ibérica se consolidó especialmente la tradición de la empanada, y posteriormente llegó a América con los españoles.
En España existen referencias documentales desde hace varios siglos: por ejemplo, el recetario Llibre de Coch, publicado en Barcelona en 1520, menciona empanadas rellenas de pescado.
¿Y las mexicanas de queso, chicharrón y picadillo?
Aquí ya hablamos de una adaptación mexicana. Al llegar la tradición europea, las empanadas comenzaron a prepararse con ingredientes disponibles en cada región.
* Queso: aprovechó la tradición ganadera y quesera introducida durante la época colonial.
* Chicharrón: incorporó un producto derivado del cerdo, también introducido por los españoles.
* Picadillo: se adaptó a los guisos mexicanos de carne molida o picada, con verduras, especias y diferentes ingredientes regionales.
Por eso no es correcto atribuir las tres a un inventor específico ni darles una fecha exacta de creación. Son resultado de una evolución gastronómica de varios siglos.
¿Hace cuánto existen?
Si hablamos del concepto de empanada, estamos hablando de más de 500 años de tradición documentada en España, aunque la preparación es todavía más antigua. Algunas fuentes sitúan antecedentes de masas rellenas en la Antigüedad y la Edad Media.
En México, las variantes que conocemos actualmente probablemente se desarrollaron gradualmente durante la época colonial y posteriormente, pero no existe una fecha única para decir: “en este año nació la empanada de chicharrón”.
¿Dónde se consumen más?
Las empanadas tienen una enorme presencia en México y prácticamente toda América Latina, pero cada país desarrolló sus propias versiones: Argentina, Chile, Bolivia, Colombia, Ecuador, México, etc.
En México son especialmente comunes en panaderías, mercados, puestos y hogares, con diferencias importantes entre estados: pueden ser dulces o saladas, horneadas o fritas y utilizar masa de trigo o, en algunas regiones, otras masas.
En resumen: las empanadas no nacieron en México, ni tienen un solo inventor. Su antecedente más reconocido en nuestra tradición viene de la Península Ibérica, con una historia de siglos; en México se transformaron incorporando ingredientes locales y dando lugar a rellenos como queso, chicharrón, frijoles, deshebrada en chile rojo, choriqueso y picadillo. R/90
