Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINES), utilizados para aliviar el dolor, la fiebre y la inflamación, pueden aumentar el riesgo de sufrir un infarto, un ataque al corazón y, en algunos casos, daño hepático si se usan de forma prolongada o sin supervisión médica.
Ante esta situación, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) pidió reforzar las advertencias en las etiquetas de estos fármacos.
Especialistas señalan que el daño al hígado puede deberse a reacciones individuales, a metabolitos tóxicos o a la propia toxicidad del medicamento cuando se consume en dosis elevadas.
Las autoridades recomiendan acudir de inmediato al médico si, tras tomar estos medicamentos, se presentan dolor en el pecho, dificultad para respirar, debilidad, calambres o problemas para hablar.
El uso de AINES debe realizarse siempre siguiendo las indicaciones de un profesional de la salud.R/90
