Las artesanías mexicanas atraviesan una crisis silenciosa, pero devastadora. De acuerdo con especialistas en comercio y cultura popular, productos fabricados en China y otros países asiáticos, que imitan diseños tradicionales mexicanos, han reducido hasta en 60% la venta de artesanías nacionales en mercados, tianguis y zonas turísticas.
El fenómeno no es nuevo. Desde hace al menos una década, y con mayor fuerza a partir de 2015, los artículos importados comenzaron a dominar el mercado gracias a sus precios hasta 70% más bajos, desplazando a los artesanos locales que no pueden competir con la producción en masa.
Actualmente, expertos estiman que hasta el 65 o incluso 70% de las artesanías que se venden en México no son hechas en el país, pese a portar símbolos, colores y estilos tradicionales mexicanos. La falta de regulación y la escasa protección al trabajo artesanal han permitido que lo extranjero se venda como “mexicano”, dejando a miles de creadores al borde del abandono de su oficio.
Mientras tanto, la identidad cultural se diluye y lo hecho a mano en México lucha por sobrevivir frente al sello “Made in China”.R/90
