Un hecho tan sencillo y vital como lo es ingerir alimentos, se está volviéndose cada vez más difícil. Mientras la inflación general se mantiene alrededor del 4.5%, los alimentos no dan tregua y han subido cerca de 8%, afectando directamente a millones de familias.
El golpe más duro lo recibe la mesa: el jitomate se disparó más de 120%, junto con verduras, carne y leche. Incluso salir a comer ya es más caro, encendiendo las alertas en el gasto diario.
Hoy, sobrevivir no es barato. Una persona necesita al menos 2,571 pesos al mes solo para comida, pero cubrir lo básico —vivienda, transporte, ropa y servicios— eleva el gasto a casi 5 mil pesos mensuales.
El sueldo ya no alcanza
Alimentación: se lleva la mayor parte del ingreso.
Vivienda y servicios: cada vez más caros
Transporte y educación: suben sin freno
Ropa y calzado: también encarecen, aunque menos
La realidad es clara: el dinero rinde menos.
Mientras los precios siguen al alza, las familias mexicanas se ven obligadas a recortar gastos, cambiar hábitos y, en muchos casos, sacrificar calidad de vida para poder comer.R/90
