Docentes de la Sección 50 en Nuevo León alzaron la voz y salieron a protestar ante lo que califican como “pensiones indignas” de apenas 8 mil pesos mensuales, resultado de la reforma a la ley aplicada en 2020.
Con pancartas y consignas, los maestros denunciaron que tras décadas de servicio, el retiro se ha convertido en una lucha por sobrevivir, no en un descanso digno.
Aseguran que el monto actual no alcanza para cubrir necesidades básicas como vivienda, salud y alimentación.
Los inconformes exigen una reforma urgente que garantice jubilaciones justas, pues advierten que la situación podría empeorar para las nuevas generaciones. “No es justo dar la vida en las aulas y terminar en el abandono”, reclamaron.
La presión crece y el conflicto amenaza con escalar si las autoridades no atienden la demanda. Mientras tanto, el magisterio deja claro: no darán un paso atrás hasta lograr pensiones que realmente alcancen para vivir.R/90
