El Poder Judicial de la Federación atraviesa un nuevo conflicto laboral e institucional. Este viernes 6 de noviembre de 2026, trabajadores de juzgados y tribunales federales iniciaron protestas y paros de labores en distintas entidades, entre ellas Nuevo León, Ciudad de México, Morelos, Veracruz y Guanajuato.
¿Qué provocó la crisis?
El conflicto surge por las nuevas evaluaciones de desempeño que deberán presentar secretarios, actuarios y oficiales judiciales durante diciembre.
Los trabajadores consideran que el mecanismo pone en riesgo su estabilidad laboral, pues cuestionan que solamente el 40% de la calificación corresponda a conocimientos y el resto dependa de valoraciones de desempeño que consideran subjetivas.
¿Qué es?
El Poder Judicial es una de las tres ramas del gobierno mexicano, junto con el Poder Ejecutivo (Presidencia) y el Legislativo (Congreso).
¿Qué hace?
* Imparte justicia y resuelve conflictos entre personas, empresas e instituciones.
* Aplica e interpreta las leyes.
* Protege los derechos y las garantías de los ciudadanos.
* Sanciona legalmente a quienes cometen delitos, mediante los tribunales correspondientes.
* Revisa que las leyes y las autoridades respeten la Constitución.
En pocas palabras: es el encargado de hacer valer las leyes, resolver disputas y evitar que las autoridades actúen por encima de la Constitución.
¿Por qué quieren desaparecerlo o transformarlo?
El conflicto tiene antecedentes en la reforma judicial aprobada en 2024, impulsada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y respaldada por Morena.
La reforma transformó la estructura del Poder Judicial, estableció la elección popular de jueces y magistrados creando nuevos órganos de administración y disciplina.
El argumento de sus promotores fue combatir la corrupción, los privilegios, el nepotismo y mejorar el acceso a la justicia. Sin embargo, sus críticos advierten riesgos para la independencia judicial y la estabilidad de quienes trabajan en las instituciones. Es importante aclarar que no se busca desaparecer la función del Poder Judicial, sino transformar su estructura y funcionamiento.
¿Qué harán los trabajadores?
Los empleados han recurrido a paros, cierre de instalaciones y manifestaciones para exigir que se revisen las evaluaciones y se respeten sus derechos laborales. En Nuevo León también se anunciaron movilizaciones y cierres de edificios judiciales.
Por su parte, el Órgano de Administración Judicial aseguró que la primera evaluación de diciembre será diagnóstica y no provocará despidos ni pérdida de plazas. También manifestó su disposición al diálogo.
La reforma que prometía transformar la justicia mexicana ahora enfrenta otro desafío: evitar que los conflictos políticos y laborales terminen afectando a quienes acuden a los tribunales en busca de justicia.R/90
