Nadie sabe para quién trabaja. Las lluvias extraordinarias de octubre representaron un importante respiro para Nuevo León, al incrementar considerablemente el almacenamiento de la presa El Cuchillo, principal fuente de abastecimiento de agua potable para el área metropolitana de Monterrey. Sin embargo, ese beneficio podría desaparecer con el nuevo trasvase autorizado hacia Tamaulipas.
De acuerdo con información publicada el 6 de noviembre, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) determinó transferir 160 millones de metros cúbicos de agua a la presa Marte R. Gómez, en Tamaulipas, para abastecer las necesidades del Distrito de Riego 026.
La decisión ha generado inconformidad y preocupación en Nuevo León, pues las lluvias de octubre habían permitido recuperar importantes reservas de agua.
Estos son los datos más relevantes:
* Al 30 de septiembre: El Cuchillo almacenaba 576.1 millones de metros cúbicos.
* Al 5 de noviembre: alcanzó 714.2 millones de metros cúbicos.
* Agua recuperada en octubre: 138.1 millones de metros cúbicos.
* Trasvase autorizado: 160 millones de metros cúbicos.
* Almacenamiento que quedaría: aproximadamente 554.2 millones de metros cúbicos.
Es decir, el volumen que se pretende enviar a Tamaulipas supera en 21.9 millones de metros cúbicos toda el agua que la presa tenía ganado antes de las lluvias de octubre.
¿Y qué pasa con el agua que se envía a Estados Unidos?
Aquí hay que distinguir dos situaciones:
1. Tamaulipas: el trasvase de 160 millones de metros cúbicos corresponde al acuerdo de 1996 para abastecer el Distrito de Riego 026.
2. Estados Unidos: México mantiene compromisos internacionales de entrega de agua conforme al Tratado de Aguas de 1944. En 2025, según declaraciones de una especialista en aguas binacionales, El Cuchillo aportó 410 millones de metros cúbicos mediante tres desfogues destinados a esos compromisos.
Por tanto, no debe confundirse el trasvase a Tamaulipas con una entrega directa de esos mismos 160 millones de metros cúbicos a Estados Unidos.
Mientras los regiomontanos todavía tienen presente la crisis de agua que padeció Nuevo León, ahora surge la preocupación por el destino de las reservas recuperadas con las lluvias.
La gran pregunta es: ¿por qué no privilegiar el almacenamiento de agua en El Cuchillo para garantizar la tranquilidad de millones de habitantes de Nuevo León, especialmente cuando las lluvias apenas permitieron recuperar parte de lo perdido?
Porque cuando se trata del agua, la prioridad debería ser garantizar el consumo humano sin perder de vista los compromisos legales y agrícolas.R/90
