La violencia y las extorsiones volvieron a ganar terreno. La cadena Oxxo cerró de manera definitiva todas sus sucursales en Río Bravo Tamaulipas, luego de que empleados y directivos enfrentaran constantes amenazas del crimen organizado. La situación se volvió insostenible y obligó a la empresa a retirarse, dejando sin empleo a decenas de trabajadores y a la ciudad sin uno de sus comercios más frecuentes. Habitantes denuncian que la inseguridad ya está ahogando a los negocios, mientras las autoridades brillan por su ausencia.R/90
