
La llamada Generación Z, integrada por jóvenes nacidos entre 1997 y 2012, volvió a colocarse en el centro de la conversación pública tras las movilizaciones realizadas en noviembre en la Ciudad de México, donde miles protestaron contra la corrupción, la inseguridad y la clase política tradicional.
Conocidos también como “Zoomers”, crecieron rodeados de internet, redes sociales y tecnología, por lo que se caracterizan por su activismo digital, pensamiento crítico y rechazo a los discursos políticos convencionales. Para ellos, la autenticidad pesa más que la propaganda y las redes sociales son herramientas de organización y presión social.
Durante las marchas, los participantes dejaron claro que su movimiento es antipartidista y aseguraron que no respaldan a ningún grupo político.
Según los organizadores, las protestas surgieron por el cansancio hacia la violencia, los abusos de poder y la falta de oportunidades para los jóvenes.
Entre sus principales exigencias destacaron un combate real a la corrupción, mayor seguridad, castigos a funcionarios corruptos, transparencia gubernamental, acceso digno a educación y empleo, mejoras en salud pública y protección a los derechos humanos.
También pidieron frenar la impunidad, fortalecer la justicia y garantizar un futuro con mejores condiciones económicas y sociales.
La Generación Z es considerada una de las más diversas e inclusivas hasta ahora, además de ser la primera que prácticamente nació conectada al mundo digital. Mientras algunos de sus integrantes aún cursan la escuela, otros ya forman parte del mercado laboral e incluso comienzan a influir en la política y los movimientos sociales del país.R/90
