El tomate y el chile aumentaron sus precios en México a niveles que no se observaban desde finales de los años 80 y principios de los 90, golpeando directamente el bolsillo de millones de familias.
El aumento ha obligado a muchos hogares a reducir el consumo de la salsa roja, buscar productos más baratos o sustituir ingredientes tradicionales por opciones menos costosas.
De acuerdo con reportes de mercados y centrales de abasto, los precios más elevados se han registrado en Estados del norte y centro del país como Nuevo León, Baja California y Ciudad de México, donde el jitomate y algunos tipos de chile superaron costos habituales debido a sequías, calor extremo y problemas de producción.
México es uno de los países con mayor consumo de chile en el mundo. Estados como Oaxaca, Yucatán, Veracruz y Jalisco destacan entre los mayores consumidores, ya que el chile forma parte esencial de su gastronomía diaria.
¡Ni la salsa se salva! Tomate y chile se convierten en “productos de lujo” y golpean la mesa de los mexicanos. R/90
