Quienes buscaban aumentar su futura pensión mediante la Modalidad 40 del IMSS tendrán que revisar sus planes. A partir del 22 de octubre, las nuevas incorporaciones sujetas al acuerdo tendrán restricciones para elegir el salario con el que continuarán cotizando.
La medida limita el salario de referencia al último registrado antes de la baja, con un incremento máximo de una UMA, lo que reduce el margen de quienes pretendían aportar sobre una base mucho más alta.
El cambio podría alterar los cálculos de miles de trabajadores que planeaban fortalecer su pensión antes del retiro. No obstante, quienes ya estén inscritos conservarán sus condiciones hasta concluir el periodo contratado.
Mientras el IMSS revisa la viabilidad financiera del esquema, todavía no existe una fecha definida para que terminen las restricciones. La pregunta es si los trabajadores podrán seguir utilizando la Modalidad 40 con las mismas ventajas que tenían contempladas para su jubilación.
El IMSS también adecuará sus sistemas para que las inscripciones se realicen mediante mecanismos digitales y habilitará un canal de atención para casos especiales.
Las nuevas restricciones a la Modalidad 40 representan un cambio importante para quienes planeaban incrementar su pensión mediante aportaciones calculadas sobre un salario superior al de su último empleo.
Aunque las personas ya inscritas conservarán sus condiciones durante el periodo contratado, quienes pretendan incorporarse deberán ajustar sus expectativas y revisar sus proyecciones de retiro. El alcance definitivo de la medida dependerá de la evaluación financiera del IMSS y de los posibles cambios normativos posteriores.R/90
