– Muchos de ellos sin remuneración y en condiciones peligrosas.
En México, alrededor de 1.8 millones de niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 17 años realizaron trabajos no permitidos durante 2025, lo que representa 6.6% de la población en ese grupo de edad, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) del Inegi.
Aunque la cifra disminuyó respecto a 2022, cuando se contabilizaron 2.1 millones de menores en esta situación, persisten condiciones laborales que ponen en riesgo su salud, seguridad y desarrollo.
El 36.2% de quienes realizaban estas actividades no recibió ingresos, mientras que 52.9% ganó hasta un salario mínimo. La falta de remuneración fue más frecuente entre las niñas, con 41.6%, frente a 34% de los niños.
Las labores agrícolas, ganaderas, forestales y pesqueras concentraron 27.9% de los casos, seguidas por actividades de apoyo en minería, construcción e industria, con 25.2%. El comercio y las ventas representaron 16.4%.
El problema afecta principalmente a los niños: 9.2% de los varones de 5 a 17 años realizaba ocupaciones no permitidas, frente a 3.9% de las niñas. Entre la población indígena, la tasa llegó a 14.2%.
Al considerar también a los menores que realizan quehaceres domésticos en condiciones inadecuadas, el trabajo infantil alcanzó a 3.5 millones de niñas, niños y adolescentes, equivalentes a 12.6% de la población de 5 a 17 años.
El descenso del trabajo infantil en México representa un avance, pero las cifras del Inegi muestran que el problema está lejos de resolverse.
La falta de ingresos, las jornadas excesivas y la exposición a actividades peligrosas reflejan la vulnerabilidad de millones de menores. Para reducir esta realidad, es necesario fortalecer la vigilancia laboral, apoyar económicamente a las familias y garantizar que niñas, niños y adolescentes puedan estudiar y desarrollarse en condiciones seguras.R/90
