Aunque el número de personas con trabajo en México aumentó durante el primer trimestre de 2026, la mayoría de los nuevos empleos se generaron en condiciones informales y con menor estabilidad laboral.
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, la población ocupada alcanzó los 59.6 millones de personas, lo que representó un incremento anual de más de 552 mil trabajadores.
Sin embargo, el crecimiento estuvo impulsado principalmente por la informalidad. De los nuevos puestos generados, alrededor de 583 mil correspondieron a empleos informales, mientras que el empleo formal registró una caída cercana a 32 mil plazas.
El trabajo por cuenta propia también concentró gran parte del aumento en la ocupación, reflejando que muchas personas están recurriendo al autoempleo ante la falta de oportunidades formales.
Especialistas advierten que, aunque el desempleo se mantiene bajo, el mercado laboral muestra señales de precarización.
La tasa de informalidad laboral subió a 54.8%, lo que significa que más de la mitad de los trabajadores en el país laboran sin acceso pleno a prestaciones, seguridad social o estabilidad económica.
Además, la tasa de condiciones críticas de ocupación alcanzó 38.6%, su nivel más alto en años, indicador que incluye a personas con bajos ingresos o jornadas laborales insuficientes o excesivas.
Analistas consideran que esta tendencia podría afectar el consumo y el crecimiento económico del país, ya que los trabajadores informales suelen tener ingresos más inestables y menor acceso al crédito. R/90
