En los últimos nueve años, 106 alcaldes han sido asesinados en México, reflejo de la vulnerabilidad extrema del poder municipal frente al crimen organizado. El caso más reciente es el de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, Michoacán, asesinado el 1 de noviembre mientras encabezaba un evento público. Manzo había denunciado al narco y la corrupción, y días antes alertó del retiro de 200 elementos federales de su municipio.
Según Votar Entre Balas (Data Cívica), entre 2017 y 2025 se registraron 691 agresiones contra autoridades municipales, de las cuales 484 fueron asesinatos; 106 víctimas eran alcaldes o exalcaldes. El resto incluye funcionarios, familiares y ediles electos.
Los Estados con más violencia son: Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Jalisco y Zacatecas. Coinciden con rutas del narcotráfico. Los ataques no distinguen partidos: PRI, PAN, PRD, Morena, PT e independientes han sido víctimas.
Muchos Alcaldes han sido asesinados por:
Negarse a pagar cuotas,. Resistirse al control de rutas criminales. No entregar contratos u obra pública a grupos delictivos.
Cada asesinato no solo elimina a un gobernante. Debilita al Estado y permite al crimen controlar territorios.
En México, ser alcalde es un cargo de alto riesgo.
Viernes 7 de Noviembre 2025.

