La informalidad laboral en México sigue creciendo mientras miles de trabajadores abandonan empleos formales por bajos salarios, largas jornadas y falta de prestaciones.
Durante el primer trimestre de 2026, más de 583 mil personas se sumaron al trabajo informal, elevando la tasa nacional a 54.8%, según datos del Inegi.
Aunque la población ocupada aumentó en 552 mil personas, el empleo formal cayó en más de 31 mil plazas, reflejando un mercado laboral cada vez más precario.
Especialistas, advierten que esta situación está golpeando el consumo, ya que las familias destinan la mayor parte de sus ingresos únicamente a productos básicos.
Actualmente, 32.6 millones de mexicanos trabajan en la informalidad, sin acceso a seguridad social, ahorro para el retiro ni estabilidad laboral.
Además, el número de empresas formales continúa disminuyendo mientras crecen los negocios y actividades fuera del sistema fiscal.
Los Estados del sur concentran los niveles más altos de informalidad, encabezados por Oaxaca, Guerrero y Chiapas.
En contraste, entidades del norte como Coahuila, Chihuahua y Nuevo León, mantienen las tasas más bajas del país.
Analistas alertan que el aumento de la informalidad reduce la productividad, limita el acceso al crédito y frena el crecimiento económico nacional.R/90
