En promedio, cada mexicano consume cerca de 10 kilos de snacks al año, una cifra que refleja el alto consumo de productos ultraprocesados en la dieta diaria.
Este hábito impacta directamente en la salud, ya que está asociado con enfermedades como la obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión y problemas cardiovasculares, debido a su alto contenido de azúcares, grasas y sodio.
Además, el consumo frecuente de comida chatarra puede afectar el metabolismo, generar adicción alimentaria y desplazar alimentos nutritivos esenciales.
En cuanto a las regiones, Estados del norte como Nuevo León, Coahuila y Sonora, destacan entre los mayores consumidores de comida chatarra, una tendencia vinculada al estilo de vida urbano, ingresos y fácil acceso a productos industrializados.R/90
