El número de personas que no pueden pagar sus créditos alcanzó niveles históricos, encendiendo las alarmas entre bancos y financieras. El aumento de morosos refleja el golpe de la inflación, los altos intereses y la falta de dinero en miles de hogares.
Especialistas advierten que cada vez más familias usan tarjetas y préstamos para sobrevivir, pero terminan atrapadas en deudas impagables. Mientras tanto, las instituciones financieras endurecen cobros y restricciones para nuevos créditos.
La crisis ya pega directo al bolsillo: pagos atrasados, llamadas de cobranza y cuentas congeladas se vuelven parte del día a día para millones de mexicanos.R/90
