– MÉXICO PREFIERE PAGAR CON BILLETES
El Gobierno mexicano busca reducir el uso del dinero en efectivo y comenzar por sectores como gasolineras y casetas de peaje. Sin embargo, la propuesta choca con una realidad: el 85.2% de las compras cotidianas de hasta 500 pesos todavía se realiza con billetes y monedas.
Aunque México cuenta con millones de terminales y tarjetas bancarias, muchos consumidores prefieren el efectivo para evitar cargos adicionales. En algunos establecimientos, pagar con tarjeta implica que el cliente absorba una comisión que eleva el costo de su compra, aunque estos cobros no deben trasladarse al consumidor cuando así lo prohíben las condiciones de aceptación de las tarjetas.
A esto se suman la informalidad, las comisiones bancarias de hasta 3.5% más IVA y la falta de acceso a servicios financieros, obstáculos que dificultan abandonar el efectivo.
No se puede exigir que los mexicanos dejen el efectivo mientras pagar con tarjeta puede representar un gasto extra. Antes de imponer el cambio, deben eliminarse las barreras y los costos que terminan pagando los consumidores.
Querer eliminar el efectivo por decreto no garantiza una modernización. Primero deben reducirse las comisiones, ampliar el acceso bancario y garantizar que nadie quede excluido de la economía por no tener una tarjeta.R/90
