Cuando uno ordena comida desde apps como Uber Eats, Rappi o Didi Food, el golpe a la cartera es duro, pues te cargan envío, comisión y propina; además, el plato que escoges aparece con un precio mucho más alto que en el propio restaurante. ¿Ya sabías?
Ante este abusivo aumento, la gente de Uber Eats (avecindada en la capital del país); buscó aclarar las cosas. Y según ellos, no son los responsables de inflar los precios: pues aseguran que son los mismos restaurantes quienes deciden vender más caro por la app.
Al preguntarles directamente a los negocios, ellos aceptaron que sí suben el precio… aunque señalaron que lo hacen porque las propias aplicaciones “se los sugieren”.
El clásico yo no fui, fue Teté ¿La razón? Con ese sobreprecio compensan otras tarifas extras que las plataformas les cobran por aparecer mejor posicionados.
Así que, en esta cadena, todos salen ganando, menos el cliente final, quien termina pagando el doble por su comida con tal de recibirla en la puerta de su casa.
No podemos evitar recordar que antes, cuando los restaurantes tenían repartidores propios (como SuperSalads), por ejemplo, no encarecían la comida, sólo cobraban el envío, ahora, si te van a vender el platillo más caro, mínimo que avisen «ahí va el golpe»!, lo que haría la diferencia frente al precio en tienda, para que al menos puedas decidir.
23 de noviembre 2025.
