Los largos tiempos de traslado que enfrentan diariamente los habitantes de Monterrey continúan afectando su calidad de vida, al obligarlos a invertir cada vez más horas en sus recorridos cotidianos.
Durante los últimos siete años, los tiempos de traslado aumentaron hasta un 45.2% para quienes utilizan transporte público, mientras que los automovilistas registraron incrementos de hasta un 17% en sus trayectos diarios.
Actualmente, una persona que se mueve en transporte público en la zona metropolitana tarda en promedio 2 horas con 47 minutos al día en desplazarse, mientras que quienes usan automóvil particular destinan alrededor de 1 hora con 13 minutos.
La crisis de movilidad y el crecimiento del parque vehicular han agravado el congestionamiento vial en las principales avenidas de Monterrey. Durante décadas, el transporte público permaneció rezagado, situación que impulsó a miles de ciudadanos a depender del automóvil.
Desde 2021, el gobierno estatal ha realizado inversiones para mejorar el sistema de transporte, con la incorporación de 4,000 camiones climatizados y equipados con tecnología moderna, mediante una inversión superior a los 6,000 millones de pesos.
Sin embargo, especialistas advierten que la problemática continúa impactando la productividad, la salud emocional y el desempeño laboral de la población.
El catedrático de la UANL, Jorge Omar Moreno Treviño, señaló que los largos traslados generan estrés, ansiedad y desgaste físico, además de afectar el interés por empleos formales debido a las largas distancias y altos costos de movilidad.
Ante el crecimiento industrial y demográfico de Nuevo León, expertos consideran urgente fortalecer el transporte masivo y ampliar la infraestructura en municipios periféricos, con el objetivo de reducir la dependencia del automóvil y avanzar hacia una movilidad más eficiente y sostenible.R/90
