Volver a ver caricaturas de la infancia no es una señal de inmadurez, sino una forma de encontrar bienestar emocional.
Especialistas señalan que series animadas asociadas con recuerdos positivos pueden generar sensaciones de calma, seguridad y nostalgia, ayudando a reducir el estrés y la ansiedad.
Además, revivir historias conocidas brinda una sensación de control y confort en momentos de presión, por lo que cada vez más adultos recurren a estos contenidos como una forma sencilla de relajarse y desconectarse de las preocupaciones diarias.R/90
