Durante años nos hicieron creer que el azúcar del jugo y el de los refrescos era prácticamente lo mismo, pero un nuevo estudio acaba de poner esa idea contra las cuerdas.
Investigadores descubrieron que el azúcar presente en el jugo de naranja 100 % natural se comporta de manera distinta dentro del organismo y provoca picos de glucosa más bajos que las bebidas azucaradas.
Aunque tanto los refrescos como los jugos contienen azúcares, la gran diferencia estaría en la llamada “matriz natural” de la fruta: fibras, minerales y compuestos como los polifenoles, ayudan a que el azúcar se absorba más lentamente. En pocas palabras, el cuerpo no recibe el “golpe” de azúcar tan rápido como ocurre con un refresco.
En pruebas realizadas con jóvenes sanos, quienes tomaron jugo de naranja natural tuvieron niveles de glucosa menores apenas 15 minutos después de beberlo, comparados con quienes consumieron bebidas con azúcar añadida. Además, el famoso “pico de azúcar” en sangre también fue más bajo.
Los científicos explican que sustancias naturales de la naranja bloquean parcialmente la entrada rápida de glucosa al torrente sanguíneo, mientras minerales como el potasio y el magnesio ayudan al cuerpo a manejar mejor el azúcar.
Pero hay otro detalle que sorprendió: no todas las personas reaccionan igual. Algunos participantes mostraron enormes diferencias entre tomar jugo y refresco, mientras otros casi no cambiaron sus niveles. Esto abre la puerta a dietas más personalizadas y deja atrás la idea de que existe una sola regla para todos.
Eso sí, los expertos aclaran que el estudio se hizo únicamente en hombres jóvenes y sanos, por lo que todavía falta investigar qué pasa en personas mayores o con diabetes.
La conclusión es contundente: el jugo natural no sería simplemente “un refresco disfrazado” como muchos pensaban, sino una bebida con componentes que modifican la forma en que el cuerpo procesa el azúcar.R/90
