México se prepara para enfrentar en 2027 uno de los mayores golpes al bolsillo público por el costo de su deuda: el pago de intereses alcanzará alrededor de 1.57 billones de pesos, equivalente a 4% del PIB, el nivel más alto desde 1990, cuando llegó a 7%.
La cifra enciende las alertas porque, aunque la deuda pública mexicana —estimada en 55% del PIB para 2027— sigue por debajo de la de algunas economías como Brasil, Colombia o Estados Unidos, el problema está en la velocidad con la que ha venido aumentando y en el espacio fiscal que deja cada vez más reducido.
El costo financiero representará aproximadamente la cuarta parte de la recaudación tributaria y será alrededor de una vez y media lo destinado a inversión física, de acuerdo con análisis del Paquete Económico 2027.
En otras palabras: cada vez más dinero público tendrá que destinarse a pagar la deuda y sus intereses, en lugar de utilizarse en infraestructura, servicios u otras necesidades.
Hacienda sostiene que la deuda se mantiene en una trayectoria sostenible y plantea reducir gradualmente el déficit. Fitch, por su parte, reconoce avances en la consolidación fiscal, aunque también señala que persisten retos de mediano plazo. La deuda pública de México no está toda en dólares.
Una parte importante está denominada en pesos mexicanos, especialmente la deuda emitida en el mercado interno. Otra parte está contratada en moneda extranjera, principalmente dólares estadounidenses, además de otras monedas.
Para entenderlo fácil:
- Deuda interna: principalmente en pesos y representa la mayor parte de la deuda pública.
- Deuda externa: está denominada en distintas monedas, con una participación importante del dólar.
- Cuando el peso se deprecia frente al dólar, el valor en pesos de la deuda denominada en dólares aumenta, aunque eso no significa necesariamente que México haya pedido más deuda.
Así que el dato de que los intereses llegarían a 4% del PIB en 2027 no significa que México vaya a pagar ese 4% exclusivamente en dólares; es el costo financiero total expresado como proporción del PIB.
La preocupación no es solamente cuánto debe México, sino cuánto le está costando seguir debiendo.R/90
