Al momento de comprar un medicamento, la mejor opción dependerá de la recomendación médica y del presupuesto.
Los medicamentos de patente son los originales desarrollados por un laboratorio y suelen tener el precio más alto. Los genéricos contienen el mismo principio activo, dosis y eficacia comprobada, pero son mucho más económicos.
Por su parte, los similares pueden representar una alternativa accesible, aunque es importante verificar que cuenten con autorización sanitaria y adquirirlos en establecimientos confiables.
Especialistas coinciden en que, si el medicamento genérico está aprobado por las autoridades de salud, ofrece la misma efectividad terapéutica que el de patente, permitiendo un ahorro significativo sin comprometer el tratamiento.
Antes de cambiar de un medicamento a otro, siempre es recomendable consultar al médico o farmacéutico.R/90

