Según sus mediciones más recientes. En menos de tres años, el presidente estadounidense habría aumentado alrededor de 10 kilos.
Médicos de la Casa Blanca le han recomendado reducir el consumo de comida chatarra y aumentar su actividad física.
El incremento de peso ha generado preocupación entre especialistas por las posibles implicaciones para su salud.R/90
