La televisión de paga atraviesa una de sus peores crisis en México. Lo que durante años fue un servicio indispensable en millones de hogares hoy enfrenta una caída que parece no tener freno, mientras compañías como Sky y Dish ven cómo sus clientes abandonan el servicio a ritmo acelerado.
Las antenas satelitales que alguna vez dominaron las azoteas mexicanas están perdiendo terreno frente a nuevas formas de entretenimiento. Entre 2020 y 2025, la industria perdió más de 5 millones de suscriptores, una señal clara de que los hábitos de consumo han cambiado drásticamente.
El golpe ha sido especialmente duro para los operadores satelitales. Sky y Dish han visto reducirse de forma importante su base de usuarios, mientras reconocen que cada vez más personas prefieren consumir contenido a través de internet y plataformas de streaming.
Pero no todo se debe a Netflix, Disney+ o Prime Video. El aumento en los precios también ha provocado que miles de familias decidan cancelar sus paquetes. Para muchos usuarios, pagar por decenas de canales que apenas ven ya no resulta atractivo.
Además, contenidos que antes eran exclusivos de la televisión de paga, como eventos deportivos, películas y series, ahora pueden encontrarse en servicios digitales, debilitando una de las principales ventajas que tenía el sector.
Mientras Sky y Dish luchan por mantenerse a flote, empresas como Megacable y Totalplay todavía muestran crecimiento gracias a sus paquetes que combinan internet de alta velocidad, televisión y plataformas digitales mediante redes de fibra óptica.
Los expertos advierten que la televisión de paga podría seguir el mismo camino que la telefonía fija: pasar de ser un servicio esencial a convertirse en algo cada vez menos relevante para las nuevas generaciones.
La gran pregunta es si las empresas lograrán reinventarse a tiempo o si estamos presenciando el principio del fin de una industria que durante décadas dominó el entretenimiento en los hogares mexicanos.R/90
