Si lo tuyo es usar productos hechos a mano y con identidad mexicana, hay tres destinos que destacan por su tradición zapatera y variedad para todos los gustos.
En Naolinco, considerado Pueblo Mágico, el calzado de piel es el protagonista. Aquí abundan botas, botines y accesorios elaborados con técnicas artesanales que han pasado de generación en generación. Sus calles están llenas de talleres y tiendas donde puedes encontrar piezas desde estilos clásicos hasta diseños más modernos.
Otro punto imperdible es Villa del Carbón, famoso por sus botines charros. Este lugar mantiene viva una tradición familiar en la que cada zapato pasa por varias manos expertas antes de terminarse. Además del calzado, también hay cinturones, chamarras y sombreros con ese toque vaquero que lo distingue.
Finalmente, León, conocida como la capital del calzado, ofrece desde opciones artesanales hasta propuestas más contemporáneas. Aquí puedes encontrar prácticamente cualquier tipo de zapato: huaraches, tenis, sandalias o botas, junto con productos de marroquinería de gran calidad.
Tres destinos, tres estilos distintos, pero un mismo sello: tradición, calidad y el talento de manos mexicanas.R/90
