Aunque mayo es sinónimo de reparto de utilidades para millones de trabajadores, hay un sector que queda completamente fuera: las trabajadoras del hogar.
La Ley Federal del Trabajo no contempla este derecho para quienes laboran en casas particulares, ya que no se consideran empresas con ganancias.
Esto significa que, mientras otros empleados reciben un ingreso extra, miles de trabajadoras domésticas no verán ni un peso de utilidades en 2026. La situación ha generado críticas, pues aunque ya cuentan con derechos como aguinaldo, vacaciones y acceso al IMSS, la exclusión del reparto de utilidades sigue marcando una brecha laboral importante.
El tema vuelve a encender el debate sobre la necesidad de reconocer plenamente los derechos de este sector históricamente olvidado.R/90
