Es una receta tradicional que surgió de forma popular, no de una persona específica.
Se originó en México, donde desde la época colonial (siglos XVI–XVIII) ya se consumía el chorizo traído por los españoles, combinado con ingredientes básicos como el huevo.
Con el tiempo, esta mezcla se volvió común en cocinas rurales por ser económica, rápida y energética. No existe un año exacto de creación, pero su popularización se consolidó en el siglo XIX.
“El desayuno que conquistó México… ¡sin tener creador!”
El huevo con chorizo no nació de un chef famoso ni en un restaurante de lujo.
Esta receta, hoy infaltable en millones de hogares mexicanos, surgió desde la cocina popular tras la llegada del chorizo durante la colonia. Sin fecha exacta ni autor reconocido, su éxito se cocinó a fuego lento: barato, llenador y con delicioso sabor. Así nació uno de los platillos más preferidos del país, sin que nadie pueda colgarse la medalla.R/90
