Las tortas de carnes frías son uno de los clásicos de la comida mexicana, pero no existe un registro confiable que permita atribuir su creación a una sola persona. Su origen está ligado a la evolución de las tortas mexicanas, que comenzaron a popularizarse en la Ciudad de México a finales del siglo XIX y principios del XX.
Con el tiempo, el bolillo o telera se convirtió en la base para combinar ingredientes como jamón, queso de puerco, mortadela, salchicha, queso, aguacate, jitomate, cebolla y chiles, dando lugar a múltiples versiones.
Aunque se encuentran prácticamente en todo México, tienen una fuerte presencia en Ciudad de México y el centro del país, donde las torterías y puestos callejeros las convirtieron en una comida rápida, económica y muy popular.
Hoy, la torta de carnes frías puede prepararse de muchas maneras, pero su esencia permanece: pan mexicano relleno con una combinación generosa de carnes, quesos y complementos.R/90
