Aunque muchos quisieran ponerle nombre y apellido, la receta del caldo de res no fue creada por una sola persona. Este platillo tiene raíces muy antiguas que se remontan a la época colonial en México, cuando la carne de res fue introducida por los españoles y se combinó con ingredientes tradicionales indígenas como el maíz, la calabaza, el elote y el chile.
Con el paso del tiempo, el caldo de res se convirtió en un clásico de la cocina mexicana: un alimento casero, económico y poderoso, famoso por “levantar muertos” y curar desde el frío hasta la cruda. Cada región le puso su toque, pero la esencia sigue siendo la misma: carne, hueso y verduras cocidas a fuego lento.
Hoy en día, el caldo de res es uno de los platillos más consumidos en México, especialmente en hogares, fondas y cocinas económicas. Su popularidad es enorme: se prepara de norte a sur y forma parte del menú semanal de millones de familias, sobre todo en temporadas de frío o cuando alguien necesita “reponerse”, o como simple antojo.
No tendrá creador oficial, pero lo que sí tiene es historia, sabor y un lugar asegurado en la mesa de los mexicanos.R/90

