Los chiles rellenos son uno de los platillos más representativos de la gastronomía mexicana. Aunque no existe un registro exacto de quién creó la receta, su origen se remonta a la época virreinal, entre los siglos XVIII y XIX, cuando la cocina indígena se fusionó con ingredientes y técnicas traídas por los españoles.
La versión más famosa es el chile poblano relleno de queso o carne, cubierto con capeado de huevo y salsa de jitomate. Los historiadores gastronómicos señalan que este platillo surgió en la región de Puebla, donde también nació el tradicional chile en nogada.
Actualmente, los chiles rellenos se consumen en todo México, aunque tienen especial arraigo en los estados del centro del país como Puebla, Ciudad de México, Tlaxcala y Estado de México.
Con el paso del tiempo, cada región ha creado sus propias variantes, utilizando distintos tipos de chile y rellenos.
Gracias a su sabor y versatilidad, los chiles rellenos continúan siendo un clásico de la cocina mexicana, presente tanto en fondas familiares como en restaurantes de alta cocina.R/90
