El Mundial de 2026 no solo llenará hoteles, restaurantes y centros comerciales. La fiesta futbolera también podría convertirse en una mina de oro para miles de trabajadores de la economía informal en México.
Se estima que vendedores ambulantes, puestos de comida, guías turísticos independientes, franeleros y pequeños comerciantes obtengan ingresos por entre 450 y 500 millones de dólares durante la Copa del Mundo, una cifra que representaría alrededor del 15.6 por ciento de la derrama económica formal proyectada para las ciudades sede: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Con la llegada de aproximadamente 800 mil visitantes nacionales y extranjeros, expertos prevén un fuerte incremento en el consumo de productos y servicios fuera de los canales tradicionales, impulsando oportunidades de negocio para quienes operan sin formar parte del sector formal.
Sin embargo, especialistas advierten que el verdadero reto comenzará cuando termine el torneo, ya que será necesario crear condiciones para que los microemprendimientos que nazcan o crezcan gracias al Mundial puedan mantenerse activos y generar ingresos más allá del último silbatazo. R/90
